El humor es algo sumamente
complejo y difícil de definir. Está unido a la creatividad, al doble sentido, a
la curiosidad, a la ironía, al impacto, a la salida que no se espera. En muchos
autores hay humor fino, calificación
que logran por su capacidad para crear mensajes de trascendencia social
marcados por el ingenio, que muchas veces no logra captarse de manera directa:
hay que descifrarlo.
Del término humor derivan palabras como humorismo, humorista, humorístico, de
gran relevancia para el mundo creativo de los medios de comunicación, dentro de
los cuales destacan personajes muy famosos por sus cualidades para hacer el humor
un recurso manejado desde diversas perspectivas: el chiste ilustrado, la
comiquita, la canción, el programa picante, el diálogo humorístico.
Pero el humor también está
unido a la vida de todos. Una de las características del ser venezolano es su
sentido de humor, aun en situaciones difíciles: éste se expresa,
frecuentemente, en expresiones metafóricas del habla cotidiana: Él es un comeflor; Ahí viene chichón de
piso; Hola, Tarzán de bonsái; Quihubo pitillo; Ahí viene Tarzán de grama; Si
cocinas como caminas…; Ella es una tiernita…Estas situaciones culminan,
generalmente, en la chanza, la broma, la camaradería, la risa, la diversión,
palabras éstas unidas al buen humor, y
son contrarias al mal humor.
El humor se expresa,
esencialmente, a través del chiste porque obliga a la interpretación, al
análisis, a la indiferencia y culmina con la carcajada.
-
Papi, te voy a recordar algo. ¿Recuerdas que
tú me dijiste que me ibas a regalar una bicicleta cuando pasara de grado?
-
Claro, hijo; claro que me acuerdo.
-
Bueno, papi; te ahorraste la bicicleta.
En la calle un vendedor
grita:
-
Empanada lai, empanada lai.
Una persona que pasa,
sorprendida, se acerca y le pregunta:
-
¿Empanada light?
¿Qué es eso? ¿Hay empanadas light?
El vendedor responde:
-
Lai de queso, lai de carne, lai de pollo, lai
de caraota.