Amo la
lluvia que hace sonreír a las flores.
Amo las
flores que regalan un beso al viento.
Amo el
viento que abraza mi cuerpo entero,
y muchas
otras cosas que son detalles pequeños.
El canto
de las aves es el canto de los ángeles,
dulce
melodía que embriaga mis sentimientos
Y el gran
ocaso con su melancólico anaranjado,
hace todo
lo posible por dar a conocer este canto.
Aprecio
los arboles que placentero abrigo ofrecen
fuertes
torres indomables que hasta el cielo crecen.
Un triste
amanecer ya se encuentra muy cerca,
para el
humano abusivo que todo lo desecha.
El vil
pisoteador de la naturaleza asecha
toma del
arte magistral y nada aprovecha,
pero en
él se puede iniciar la conciencia;
de que no
siempre estará su presencia.
Escrito por José Daniel Guevara el 5 de junio del 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario